Hay sitios públicos que se sienten tan propios que cuando dejan de estar ahí toda una comunidad los reclama.
Así ocurre con la piscina del Parque ‘El Gallineral’ en San Gil, un paradisiaco lugar de 4 hectáreas. Se trata de una gigantesca piscina de corte rústico que se surte de las aguas de la quebrada Curití y está rodeada de frondosos árboles que hacen del lugar el sitio ideal para un refrescante baño. En diciembre y las festividades de enero el lugar parece ‘un hervidero’, pues se llena de cientos de bañistas que a nado o en neumáticos se gozan el lugar.
Sin embargo, desde hace más de un año la piscina dejó de funcionar y, por lo que se ve a primera vista, parece estar olvidada.
Según versión de algunos empleados del lugar, la piscina debe ser adecuada a las normas de seguridad que por ley se establecieron para estos lugares, por eso fue obligado su cierre. Hoy, la piscina de ‘El Gallineral’ está a medio llenar, llena de lama y el chorro de la quebrada Curití se deja asomar por uno de sus costados, pero los trabajos que la transformarán no se ven por ninguna parte.
Lo cierto es que uno de los símbolos de los sangileños demanda pronta acción de sus administradores. Los turistas y el único parque natural de Colombia en zona urbana no pueden quedarse sin su particular piscina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario